CAPÍTULO 16
Las hermanas evitan mirar a su madre, saben que su progenitora se ha dado cuenta que se han cambiado los vestidos. Ella se fija en esas cosas. Aunque confían en que no llegue a enterarse del resto. Es algo que no volverá a pasar por mucho que les haya gustado, por mucho que lo hayan disfrutado. Les habían hablado tan mal de aquel momento que sentían auténtico terror, aunque sabían que eso tenía que suceder tarde o temprano.
Pero es que fue un momento tan especial...
Quizás aquellas que les contaron de su primera experiencia sexual lo hicieron porque para ellas en verdad fue desagradable. Tal vez los hombres con los que compartieron ese momento son hombres rudos, sin consideración.
Sin embargo, los hermanos Jackson han sido muy apasionados, pero también muy dulces con ellas. Saben que deberían alejarse de los dos esclavos por el bien de todos pero lo que sienten estando cerca de los Jackson es más fuerte. Pese a que intentan evitar pensar en lo que han vivido hace un rato lo cierto es que recuerdan cada instante anhelando que ese momento se vuelva a repetir.
En la fiesta, Jake sigue como ya es costumbre en él, tratando de acaparar la atención sobre si mismo y lo maravilloso, competente y genial que es.
Su egolatría le lleva a hablar mas de la cuenta y se traiciona a si mismo contando, presumiendo, de cosas que no ha logrado o que al menos no son tal y como las cuenta.
Pero así es él. Además de un diablo cruel es un presuntuoso.
Una de las personas que le escucha le dedica una sonrisa fingida.
«Sigue hablando, bocazas» «Tienes la boca tan grande como tu ego y tu maldad» «No te imaginas lo que te espera»
En el exterior, los hermanos Jackson recuerdan el momento tan íntimo y tierno que acaban de compartir con las hermanas. Fue algo muy especial, que no estaba planeado pero surgió sin más y no se arrepienten de ello. Y si el Demonio se entera ellos están dispuestos a cargar con las consecuencias a pesar que los cuatro hayan participado y deseado aquel momento de gozosa intimidad sexual.
El esclavo más anciano de la hacienda, que trabaja en el interior mira con odio al dueño de todo aquello aunque trata de disimular delante de todo el mundo. Le odia más de lo que el individuo ni siquiera imagina. Luego mira a las dos hermanas y a Vivian con infinita ternura. Tiene tantas cosas guardadas dentro que les diría a esas tres mujeres pero no puede hacer nada o las pondría en peligro. Las hermanas siempre han sentido un afecto especial por ese pobre hombre que en apariencia apoya a Jake. No saben porque pero siempre ese afecto por él, además siempre las trató con cariño.
«Si vosotras supierais.»
Cerca de allí, alguien acecha la vivienda de Jake y se cuela en el interior para ajustar las cuentas al Demonio. Va a montar un escándalo a ese individuo y cuanto más público mejor. Le va a ajustar las cuentas por haber seducido a su esposa y dejarla encinta. Eso se lo va a pagar. Luego ya se encargará de su mujer.
Lejos de allá, el médico de Jake, en su casa, ve unos retratos de su amada hija y la emoción le embarga. La perdió hace unos años cuando se quitó la vida por culpa de un desamor. Ella era muy joven entonces, ingenua e inexperta. Un hombre la conquistó, la sedujo y mantuvo relaciones sexuales con ella con la promesa de casarse con la joven muy pronto. Eso nunca sucedió. Ese individuo ya estaba casado, lo descubrió al verlo en una fiesta con su esposa. Él se dio cuenta que ella estaba allí pero fingió no conocerla. Algo que terminó de romper el corazón de la joven Stella. Aquel hombre, unos años mayor que ella, era un experto del engaño y sabía como seducir a chicas inexpertas e impresionables.
La chica acabó suicidándose porque sospechaba que ningún otro hombre la iba a querer después de haberse quedado embarazada de un hombre casado y antes del matrimonio.
A él le disculparían por ser hombre. A ella no.
Su padre, que siempre la apoyó porque amaba demasiado a su hija le propuso abandonar el país y empezar de cero en otro lugar.
La joven se suicidó y cuando su progenitor descubrió su cuerpo sin vida se sintió morir de dolor. Al descubrir quien era el hombre que la sedujo y embarazó puso en marcha su plan de venganza. Tal vez le llevaría años ejecutarlo, pero al final ese hombre pagaría por lo que hizo. Y ese hombre es El Demonio.
Consiguió acercarse a él, convertirse en su médico personal, pero Jake no imagina siquiera quién es ese hombre que cuida de su salud.
El esclavo más anciano del cual nadie conoce su nombre mira con odio a Jake, le encantaría ahorcarle con sus propias manos. Pero su día llegará tarde o temprano y no recibirá ayuda, porque es mucha la gente que le odia. Va a pagar por todo lo que ha hecho, por causar la muerte de la mujer y la hija que dejó tan lejos cuando le secuestraron en su propia casa. Hace un tiempo que murieron y él no estaba allí para cuidarlas. Al menos la vida le envío a Vivían y sus hijas. Nadie conoce el lazo que los une.
Sé que este capítulo es corto, pero he querido que sea así. El final de esta historia cada vez más cerca.
Las hermanas evitan mirar a su madre, saben que su progenitora se ha dado cuenta que se han cambiado los vestidos. Ella se fija en esas cosas. Aunque confían en que no llegue a enterarse del resto. Es algo que no volverá a pasar por mucho que les haya gustado, por mucho que lo hayan disfrutado. Les habían hablado tan mal de aquel momento que sentían auténtico terror, aunque sabían que eso tenía que suceder tarde o temprano.
Pero es que fue un momento tan especial...
Quizás aquellas que les contaron de su primera experiencia sexual lo hicieron porque para ellas en verdad fue desagradable. Tal vez los hombres con los que compartieron ese momento son hombres rudos, sin consideración.
Sin embargo, los hermanos Jackson han sido muy apasionados, pero también muy dulces con ellas. Saben que deberían alejarse de los dos esclavos por el bien de todos pero lo que sienten estando cerca de los Jackson es más fuerte. Pese a que intentan evitar pensar en lo que han vivido hace un rato lo cierto es que recuerdan cada instante anhelando que ese momento se vuelva a repetir.
En la fiesta, Jake sigue como ya es costumbre en él, tratando de acaparar la atención sobre si mismo y lo maravilloso, competente y genial que es.
Su egolatría le lleva a hablar mas de la cuenta y se traiciona a si mismo contando, presumiendo, de cosas que no ha logrado o que al menos no son tal y como las cuenta.
Pero así es él. Además de un diablo cruel es un presuntuoso.
Una de las personas que le escucha le dedica una sonrisa fingida.
«Sigue hablando, bocazas» «Tienes la boca tan grande como tu ego y tu maldad» «No te imaginas lo que te espera»
En el exterior, los hermanos Jackson recuerdan el momento tan íntimo y tierno que acaban de compartir con las hermanas. Fue algo muy especial, que no estaba planeado pero surgió sin más y no se arrepienten de ello. Y si el Demonio se entera ellos están dispuestos a cargar con las consecuencias a pesar que los cuatro hayan participado y deseado aquel momento de gozosa intimidad sexual.
El esclavo más anciano de la hacienda, que trabaja en el interior mira con odio al dueño de todo aquello aunque trata de disimular delante de todo el mundo. Le odia más de lo que el individuo ni siquiera imagina. Luego mira a las dos hermanas y a Vivian con infinita ternura. Tiene tantas cosas guardadas dentro que les diría a esas tres mujeres pero no puede hacer nada o las pondría en peligro. Las hermanas siempre han sentido un afecto especial por ese pobre hombre que en apariencia apoya a Jake. No saben porque pero siempre ese afecto por él, además siempre las trató con cariño.
«Si vosotras supierais.»
Cerca de allí, alguien acecha la vivienda de Jake y se cuela en el interior para ajustar las cuentas al Demonio. Va a montar un escándalo a ese individuo y cuanto más público mejor. Le va a ajustar las cuentas por haber seducido a su esposa y dejarla encinta. Eso se lo va a pagar. Luego ya se encargará de su mujer.
Lejos de allá, el médico de Jake, en su casa, ve unos retratos de su amada hija y la emoción le embarga. La perdió hace unos años cuando se quitó la vida por culpa de un desamor. Ella era muy joven entonces, ingenua e inexperta. Un hombre la conquistó, la sedujo y mantuvo relaciones sexuales con ella con la promesa de casarse con la joven muy pronto. Eso nunca sucedió. Ese individuo ya estaba casado, lo descubrió al verlo en una fiesta con su esposa. Él se dio cuenta que ella estaba allí pero fingió no conocerla. Algo que terminó de romper el corazón de la joven Stella. Aquel hombre, unos años mayor que ella, era un experto del engaño y sabía como seducir a chicas inexpertas e impresionables.
La chica acabó suicidándose porque sospechaba que ningún otro hombre la iba a querer después de haberse quedado embarazada de un hombre casado y antes del matrimonio.
A él le disculparían por ser hombre. A ella no.
Su padre, que siempre la apoyó porque amaba demasiado a su hija le propuso abandonar el país y empezar de cero en otro lugar.
La joven se suicidó y cuando su progenitor descubrió su cuerpo sin vida se sintió morir de dolor. Al descubrir quien era el hombre que la sedujo y embarazó puso en marcha su plan de venganza. Tal vez le llevaría años ejecutarlo, pero al final ese hombre pagaría por lo que hizo. Y ese hombre es El Demonio.
Consiguió acercarse a él, convertirse en su médico personal, pero Jake no imagina siquiera quién es ese hombre que cuida de su salud.
El esclavo más anciano del cual nadie conoce su nombre mira con odio a Jake, le encantaría ahorcarle con sus propias manos. Pero su día llegará tarde o temprano y no recibirá ayuda, porque es mucha la gente que le odia. Va a pagar por todo lo que ha hecho, por causar la muerte de la mujer y la hija que dejó tan lejos cuando le secuestraron en su propia casa. Hace un tiempo que murieron y él no estaba allí para cuidarlas. Al menos la vida le envío a Vivían y sus hijas. Nadie conoce el lazo que los une.
Sé que este capítulo es corto, pero he querido que sea así. El final de esta historia cada vez más cerca.
Las hermanas evitan mirar a su madre, saben que su progenitora se ha dado cuenta que se han cambiado los vestidos. Ella se fija en esas cosas. Aunque confían en que no llegue a enterarse del resto. Es algo que no volverá a pasar por mucho que les haya gustado, por mucho que lo hayan disfrutado. Les habían hablado tan mal de aquel momento que sentían auténtico terror, aunque sabían que eso tenía que suceder tarde o temprano.
Pero es que fue un momento tan especial...
Quizás aquellas que les contaron de su primera experiencia sexual lo hicieron porque para ellas en verdad fue desagradable. Tal vez los hombres con los que compartieron ese momento son hombres rudos, sin consideración.
Sin embargo, los hermanos Jackson han sido muy apasionados, pero también muy dulces con ellas. Saben que deberían alejarse de los dos esclavos por el bien de todos pero lo que sienten estando cerca de los Jackson es más fuerte. Pese a que intentan evitar pensar en lo que han vivido hace un rato lo cierto es que recuerdan cada instante anhelando que ese momento se vuelva a repetir.
En la fiesta, Jake sigue como ya es costumbre en él, tratando de acaparar la atención sobre si mismo y lo maravilloso, competente y genial que es.
Su egolatría le lleva a hablar mas de la cuenta y se traiciona a si mismo contando, presumiendo, de cosas que no ha logrado o que al menos no son tal y como las cuenta.
Pero así es él. Además de un diablo cruel es un presuntuoso.
Una de las personas que le escucha le dedica una sonrisa fingida.
«Sigue hablando, bocazas» «Tienes la boca tan grande como tu ego y tu maldad» «No te imaginas lo que te espera»
En el exterior, los hermanos Jackson recuerdan el momento tan íntimo y tierno que acaban de compartir con las hermanas. Fue algo muy especial, que no estaba planeado pero surgió sin más y no se arrepienten de ello. Y si el Demonio se entera ellos están dispuestos a cargar con las consecuencias a pesar que los cuatro hayan participado y deseado aquel momento de gozosa intimidad sexual.
El esclavo más anciano de la hacienda, que trabaja en el interior mira con odio al dueño de todo aquello aunque trata de disimular delante de todo el mundo. Le odia más de lo que el individuo ni siquiera imagina. Luego mira a las dos hermanas y a Vivian con infinita ternura. Tiene tantas cosas guardadas dentro que les diría a esas tres mujeres pero no puede hacer nada o las pondría en peligro. Las hermanas siempre han sentido un afecto especial por ese pobre hombre que en apariencia apoya a Jake. No saben porque pero siempre ese afecto por él, además siempre las trató con cariño.
«Si vosotras supierais.»
Cerca de allí, alguien acecha la vivienda de Jake y se cuela en el interior para ajustar las cuentas al Demonio. Va a montar un escándalo a ese individuo y cuanto más público mejor. Le va a ajustar las cuentas por haber seducido a su esposa y dejarla encinta. Eso se lo va a pagar. Luego ya se encargará de su mujer.
Lejos de allá, el médico de Jake, en su casa, ve unos retratos de su amada hija y la emoción le embarga. La perdió hace unos años cuando se quitó la vida por culpa de un desamor. Ella era muy joven entonces, ingenua e inexperta. Un hombre la conquistó, la sedujo y mantuvo relaciones sexuales con ella con la promesa de casarse con la joven muy pronto. Eso nunca sucedió. Ese individuo ya estaba casado, lo descubrió al verlo en una fiesta con su esposa. Él se dio cuenta que ella estaba allí pero fingió no conocerla. Algo que terminó de romper el corazón de la joven Stella. Aquel hombre, unos años mayor que ella, era un experto del engaño y sabía como seducir a chicas inexpertas e impresionables.
La chica acabó suicidándose porque sospechaba que ningún otro hombre la iba a querer después de haberse quedado embarazada de un hombre casado y antes del matrimonio.
A él le disculparían por ser hombre. A ella no.
Su padre, que siempre la apoyó porque amaba demasiado a su hija le propuso abandonar el país y empezar de cero en otro lugar.
La joven se suicidó y cuando su progenitor descubrió su cuerpo sin vida se sintió morir de dolor. Al descubrir quien era el hombre que la sedujo y embarazó puso en marcha su plan de venganza. Tal vez le llevaría años ejecutarlo, pero al final ese hombre pagaría por lo que hizo. Y ese hombre es El Demonio.
Consiguió acercarse a él, convertirse en su médico personal, pero Jake no imagina siquiera quién es ese hombre que cuida de su salud.
El esclavo más anciano del cual nadie conoce su nombre mira con odio a Jake, le encantaría ahorcarle con sus propias manos. Pero su día llegará tarde o temprano y no recibirá ayuda, porque es mucha la gente que le odia. Va a pagar por todo lo que ha hecho, por causar la muerte de la mujer y la hija que dejó tan lejos cuando le secuestraron en su propia casa. Hace un tiempo que murieron y él no estaba allí para cuidarlas. Al menos la vida le envío a Vivían y sus hijas. Nadie conoce el lazo que los une.
Sé que este capítulo es corto, pero he querido que sea así. El final de esta historia cada vez más cerca.
Las hermanas evitan mirar a su madre, saben que su progenitora se ha dado cuenta que se han cambiado los vestidos. Ella se fija en esas cosas. Aunque confían en que no llegue a enterarse del resto. Es algo que no volverá a pasar por mucho que les haya gustado, por mucho que lo hayan disfrutado. Les habían hablado tan mal de aquel momento que sentían auténtico terror, aunque sabían que eso tenía que suceder tarde o temprano.
Pero es que fue un momento tan especial...
Quizás aquellas que les contaron de su primera experiencia sexual lo hicieron porque para ellas en verdad fue desagradable. Tal vez los hombres con los que compartieron ese momento son hombres rudos, sin consideración.
Sin embargo, los hermanos Jackson han sido muy apasionados, pero también muy dulces con ellas. Saben que deberían alejarse de los dos esclavos por el bien de todos pero lo que sienten estando cerca de los Jackson es más fuerte. Pese a que intentan evitar pensar en lo que han vivido hace un rato lo cierto es que recuerdan cada instante anhelando que ese momento se vuelva a repetir.
En la fiesta, Jake sigue como ya es costumbre en él, tratando de acaparar la atención sobre si mismo y lo maravilloso, competente y genial que es.
Su egolatría le lleva a hablar mas de la cuenta y se traiciona a si mismo contando, presumiendo, de cosas que no ha logrado o que al menos no son tal y como las cuenta.
Pero así es él. Además de un diablo cruel es un presuntuoso.
Una de las personas que le escucha le dedica una sonrisa fingida.
«Sigue hablando, bocazas» «Tienes la boca tan grande como tu ego y tu maldad» «No te imaginas lo que te espera»
En el exterior, los hermanos Jackson recuerdan el momento tan íntimo y tierno que acaban de compartir con las hermanas. Fue algo muy especial, que no estaba planeado pero surgió sin más y no se arrepienten de ello. Y si el Demonio se entera ellos están dispuestos a cargar con las consecuencias a pesar que los cuatro hayan participado y deseado aquel momento de gozosa intimidad sexual.
El esclavo más anciano de la hacienda, que trabaja en el interior mira con odio al dueño de todo aquello aunque trata de disimular delante de todo el mundo. Le odia más de lo que el individuo ni siquiera imagina. Luego mira a las dos hermanas y a Vivian con infinita ternura. Tiene tantas cosas guardadas dentro que les diría a esas tres mujeres pero no puede hacer nada o las pondría en peligro. Las hermanas siempre han sentido un afecto especial por ese pobre hombre que en apariencia apoya a Jake. No saben porque pero siempre ese afecto por él, además siempre las trató con cariño.
«Si vosotras supierais.»
Cerca de allí, alguien acecha la vivienda de Jake y se cuela en el interior para ajustar las cuentas al Demonio. Va a montar un escándalo a ese individuo y cuanto más público mejor. Le va a ajustar las cuentas por haber seducido a su esposa y dejarla encinta. Eso se lo va a pagar. Luego ya se encargará de su mujer.
Lejos de allá, el médico de Jake, en su casa, ve unos retratos de su amada hija y la emoción le embarga. La perdió hace unos años cuando se quitó la vida por culpa de un desamor. Ella era muy joven entonces, ingenua e inexperta. Un hombre la conquistó, la sedujo y mantuvo relaciones sexuales con ella con la promesa de casarse con la joven muy pronto. Eso nunca sucedió. Ese individuo ya estaba casado, lo descubrió al verlo en una fiesta con su esposa. Él se dio cuenta que ella estaba allí pero fingió no conocerla. Algo que terminó de romper el corazón de la joven Stella. Aquel hombre, unos años mayor que ella, era un experto del engaño y sabía como seducir a chicas inexpertas e impresionables.
La chica acabó suicidándose porque sospechaba que ningún otro hombre la iba a querer después de haberse quedado embarazada de un hombre casado y antes del matrimonio.
A él le disculparían por ser hombre. A ella no.
Su padre, que siempre la apoyó porque amaba demasiado a su hija le propuso abandonar el país y empezar de cero en otro lugar.
La joven se suicidó y cuando su progenitor descubrió su cuerpo sin vida se sintió morir de dolor. Al descubrir quien era el hombre que la sedujo y embarazó puso en marcha su plan de venganza. Tal vez le llevaría años ejecutarlo, pero al final ese hombre pagaría por lo que hizo. Y ese hombre es El Demonio.
Consiguió acercarse a él, convertirse en su médico personal, pero Jake no imagina siquiera quién es ese hombre que cuida de su salud.
El esclavo más anciano del cual nadie conoce su nombre mira con odio a Jake, le encantaría ahorcarle con sus propias manos. Pero su día llegará tarde o temprano y no recibirá ayuda, porque es mucha la gente que le odia. Va a pagar por todo lo que ha hecho, por causar la muerte de la mujer y la hija que dejó tan lejos cuando le secuestraron en su propia casa. Hace un tiempo que murieron y él no estaba allí para cuidarlas. Al menos la vida le envío a Vivían y sus hijas. Nadie conoce el lazo que los une.
Sé que este capítulo es corto, pero he querido que sea así. El final de esta historia cada vez más cerca.
Las hermanas evitan mirar a su madre, saben que su progenitora se ha dado cuenta que se han cambiado los vestidos. Ella se fija en esas cosas. Aunque confían en que no llegue a enterarse del resto. Es algo que no volverá a pasar por mucho que les haya gustado, por mucho que lo hayan disfrutado. Les habían hablado tan mal de aquel momento que sentían auténtico terror, aunque sabían que eso tenía que suceder tarde o temprano.
Pero es que fue un momento tan especial...
Quizás aquellas que les contaron de su primera experiencia sexual lo hicieron porque para ellas en verdad fue desagradable. Tal vez los hombres con los que compartieron ese momento son hombres rudos, sin consideración.
Sin embargo, los hermanos Jackson han sido muy apasionados, pero también muy dulces con ellas. Saben que deberían alejarse de los dos esclavos por el bien de todos pero lo que sienten estando cerca de los Jackson es más fuerte. Pese a que intentan evitar pensar en lo que han vivido hace un rato lo cierto es que recuerdan cada instante anhelando que ese momento se vuelva a repetir.
En la fiesta, Jake sigue como ya es costumbre en él, tratando de acaparar la atención sobre si mismo y lo maravilloso, competente y genial que es.
Su egolatría le lleva a hablar mas de la cuenta y se traiciona a si mismo contando, presumiendo, de cosas que no ha logrado o que al menos no son tal y como las cuenta.
Pero así es él. Además de un diablo cruel es un presuntuoso.
Una de las personas que le escucha le dedica una sonrisa fingida.
«Sigue hablando, bocazas» «Tienes la boca tan grande como tu ego y tu maldad» «No te imaginas lo que te espera»
En el exterior, los hermanos Jackson recuerdan el momento tan íntimo y tierno que acaban de compartir con las hermanas. Fue algo muy especial, que no estaba planeado pero surgió sin más y no se arrepienten de ello. Y si el Demonio se entera ellos están dispuestos a cargar con las consecuencias a pesar que los cuatro hayan participado y deseado aquel momento de gozosa intimidad sexual.
El esclavo más anciano de la hacienda, que trabaja en el interior mira con odio al dueño de todo aquello aunque trata de disimular delante de todo el mundo. Le odia más de lo que el individuo ni siquiera imagina. Luego mira a las dos hermanas y a Vivian con infinita ternura. Tiene tantas cosas guardadas dentro que les diría a esas tres mujeres pero no puede hacer nada o las pondría en peligro. Las hermanas siempre han sentido un afecto especial por ese pobre hombre que en apariencia apoya a Jake. No saben porque pero siempre ese afecto por él, además siempre las trató con cariño.
«Si vosotras supierais.»
Cerca de allí, alguien acecha la vivienda de Jake y se cuela en el interior para ajustar las cuentas al Demonio. Va a montar un escándalo a ese individuo y cuanto más público mejor. Le va a ajustar las cuentas por haber seducido a su esposa y dejarla encinta. Eso se lo va a pagar. Luego ya se encargará de su mujer.
Lejos de allá, el médico de Jake, en su casa, ve unos retratos de su amada hija y la emoción le embarga. La perdió hace unos años cuando se quitó la vida por culpa de un desamor. Ella era muy joven entonces, ingenua e inexperta. Un hombre la conquistó, la sedujo y mantuvo relaciones sexuales con ella con la promesa de casarse con la joven muy pronto. Eso nunca sucedió. Ese individuo ya estaba casado, lo descubrió al verlo en una fiesta con su esposa. Él se dio cuenta que ella estaba allí pero fingió no conocerla. Algo que terminó de romper el corazón de la joven Stella. Aquel hombre, unos años mayor que ella, era un experto del engaño y sabía como seducir a chicas inexpertas e impresionables.
La chica acabó suicidándose porque sospechaba que ningún otro hombre la iba a querer después de haberse quedado embarazada de un hombre casado y antes del matrimonio.
A él le disculparían por ser hombre. A ella no.
Su padre, que siempre la apoyó porque amaba demasiado a su hija le propuso abandonar el país y empezar de cero en otro lugar.
La joven se suicidó y cuando su progenitor descubrió su cuerpo sin vida se sintió morir de dolor. Al descubrir quien era el hombre que la sedujo y embarazó puso en marcha su plan de venganza. Tal vez le llevaría años ejecutarlo, pero al final ese hombre pagaría por lo que hizo. Y ese hombre es El Demonio.
Consiguió acercarse a él, convertirse en su médico personal, pero Jake no imagina siquiera quién es ese hombre que cuida de su salud.
El esclavo más anciano del cual nadie conoce su nombre mira con odio a Jake, le encantaría ahorcarle con sus propias manos. Pero su día llegará tarde o temprano y no recibirá ayuda, porque es mucha la gente que le odia. Va a pagar por todo lo que ha hecho, por causar la muerte de la mujer y la hija que dejó tan lejos cuando le secuestraron en su propia casa. Hace un tiempo que murieron y él no estaba allí para cuidarlas. Al menos la vida le envío a Vivían y sus hijas. Nadie conoce el lazo que los une.
Sé que este capítulo es corto, pero he querido que sea así. El final de esta historia cada vez más cerca.
Las hermanas evitan mirar a su madre, saben que su progenitora se ha dado cuenta que se han cambiado los vestidos. Ella se fija en esas cosas. Aunque confían en que no llegue a enterarse del resto. Es algo que no volverá a pasar por mucho que les haya gustado, por mucho que lo hayan disfrutado. Les habían hablado tan mal de aquel momento que sentían auténtico terror, aunque sabían que eso tenía que suceder tarde o temprano.
Pero es que fue un momento tan especial...
Quizás aquellas que les contaron de su primera experiencia sexual lo hicieron porque para ellas en verdad fue desagradable. Tal vez los hombres con los que compartieron ese momento son hombres rudos, sin consideración.
Sin embargo, los hermanos Jackson han sido muy apasionados, pero también muy dulces con ellas. Saben que deberían alejarse de los dos esclavos por el bien de todos pero lo que sienten estando cerca de los Jackson es más fuerte. Pese a que intentan evitar pensar en lo que han vivido hace un rato lo cierto es que recuerdan cada instante anhelando que ese momento se vuelva a repetir.
En la fiesta, Jake sigue como ya es costumbre en él, tratando de acaparar la atención sobre si mismo y lo maravilloso, competente y genial que es.
Su egolatría le lleva a hablar mas de la cuenta y se traiciona a si mismo contando, presumiendo, de cosas que no ha logrado o que al menos no son tal y como las cuenta.
Pero así es él. Además de un diablo cruel es un presuntuoso.
Una de las personas que le escucha le dedica una sonrisa fingida.
«Sigue hablando, bocazas» «Tienes la boca tan grande como tu ego y tu maldad» «No te imaginas lo que te espera»
En el exterior, los hermanos Jackson recuerdan el momento tan íntimo y tierno que acaban de compartir con las hermanas. Fue algo muy especial, que no estaba planeado pero surgió sin más y no se arrepienten de ello. Y si el Demonio se entera ellos están dispuestos a cargar con las consecuencias a pesar que los cuatro hayan participado y deseado aquel momento de gozosa intimidad sexual.
El esclavo más anciano de la hacienda, que trabaja en el interior mira con odio al dueño de todo aquello aunque trata de disimular delante de todo el mundo. Le odia más de lo que el individuo ni siquiera imagina. Luego mira a las dos hermanas y a Vivian con infinita ternura. Tiene tantas cosas guardadas dentro que les diría a esas tres mujeres pero no puede hacer nada o las pondría en peligro. Las hermanas siempre han sentido un afecto especial por ese pobre hombre que en apariencia apoya a Jake. No saben porque pero siempre ese afecto por él, además siempre las trató con cariño.
«Si vosotras supierais.»
Cerca de allí, alguien acecha la vivienda de Jake y se cuela en el interior para ajustar las cuentas al Demonio. Va a montar un escándalo a ese individuo y cuanto más público mejor. Le va a ajustar las cuentas por haber seducido a su esposa y dejarla encinta. Eso se lo va a pagar. Luego ya se encargará de su mujer.
Lejos de allá, el médico de Jake, en su casa, ve unos retratos de su amada hija y la emoción le embarga. La perdió hace unos años cuando se quitó la vida por culpa de un desamor. Ella era muy joven entonces, ingenua e inexperta. Un hombre la conquistó, la sedujo y mantuvo relaciones sexuales con ella con la promesa de casarse con la joven muy pronto. Eso nunca sucedió. Ese individuo ya estaba casado, lo descubrió al verlo en una fiesta con su esposa. Él se dio cuenta que ella estaba allí pero fingió no conocerla. Algo que terminó de romper el corazón de la joven Stella. Aquel hombre, unos años mayor que ella, era un experto del engaño y sabía como seducir a chicas inexpertas e impresionables.
La chica acabó suicidándose porque sospechaba que ningún otro hombre la iba a querer después de haberse quedado embarazada de un hombre casado y antes del matrimonio.
A él le disculparían por ser hombre. A ella no.
Su padre, que siempre la apoyó porque amaba demasiado a su hija le propuso abandonar el país y empezar de cero en otro lugar.
La joven se suicidó y cuando su progenitor descubrió su cuerpo sin vida se sintió morir de dolor. Al descubrir quien era el hombre que la sedujo y embarazó puso en marcha su plan de venganza. Tal vez le llevaría años ejecutarlo, pero al final ese hombre pagaría por lo que hizo. Y ese hombre es El Demonio.
Consiguió acercarse a él, convertirse en su médico personal, pero Jake no imagina siquiera quién es ese hombre que cuida de su salud.
El esclavo más anciano del cual nadie conoce su nombre mira con odio a Jake, le encantaría ahorcarle con sus propias manos. Pero su día llegará tarde o temprano y no recibirá ayuda, porque es mucha la gente que le odia. Va a pagar por todo lo que ha hecho, por causar la muerte de la mujer y la hija que dejó tan lejos cuando le secuestraron en su propia casa. Hace un tiempo que murieron y él no estaba allí para cuidarlas. Al menos la vida le envío a Vivían y sus hijas. Nadie conoce el lazo que los une.
Sé que este capítulo es corto, pero he querido que sea así. El final de esta historia cada vez más cerca.
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