CAPÍTULO 12


Sus hombres corren a atenderle aunque en realidad no les importa en lo más mínimo lo que pueda suceder con ese individuo. No hay nada que deseen más que su muerte y si es sufriendo mejor aún, pero eso ya llegará, al menos eso esperan. No sería justo que la muerte le llegara en la vejez. Los seres como él no merecen vivir tanto tiempo, aunque ellos tampoco son, lo que se dice, personas demasiado deseables.

Los hombres de Jake se apresuran a atenderle, pero el individuo se encuentra bien a pesar del disparo, ni siquiera eso ha podido con el. Parece que nada puede acabar con el Demonio. Escuchan a alguien huir del lugar, seguramente sea la persona que le disparó aunque fingen que no han escuchado nada y ni se molestan en perseguir al autor del atentado y capturarlo.

La lástima es que haya fallado. Tal vez en otra ocasión, con un poco de suerte...

Entretanto, los cuerpos de Mandy y sus progenitores siguen descomponiéndose en el agua y al parecer allí se quedarán dado que no tienen familia que los reclame y saque sus cuerpos de allí para darles un entierro digno. Por si fuera poco, Jake está tan enojado, que tampoco tiene intención de sacarlos de ese lugar. Para él solo eran bestias, como para otros esclavistas. Tenía un deseo sexual insatisfecho por Mandy, pero una vez lo hubiera consumado todas las veces que hubiera querido, no le habría importado esa "negra" en lo más mínimo.

Jake solo de preocupa de Jake. Ese hombre no tiene alma ni con su propia sangre.

Aunque intenta seguir golpeando a sus hijas las fuerzas no le acompañan después del balazo que acaba de recibir. Los hombres del Demonio le ayudan a incorporarse y entre todos le ayudan a caminar hasta la casa donde el médico de la familia le extraerá la bala del brazo.

Cuando los hombres de Jake se han ido con él, unas esclavas de la hacienda Magnolia se acercan a las hermanas. Se compadecen de ellas porque saben que son buenas personas que no detestan a la gente por el color de su piel. Ellas no tienen la culpa de que su padre sea el mismísimo diablo.

—Pue'n andar. —dice una de las esclavas mirando a las dos hermanas.

—Sí. Gracias. —responde Stefanie.

Las chicas de piel negra ayudan a las hijas del Demonio a levantarse y caminar. Esas chicas necesitan atención y las llevan a una de las casas que los esclavos ocupan en los dominios de su padre.

Los hombres del opresor llegan con su jefe a la Casa Grande. El esclavo más mayor de la plantación los observa llegar. El hombre de piel oscura tiene que fingir delante de todo el mundo ser fiel a su amo para sobrevivir pero el odio que siente por él es inmenso y lo lleva dentro del alma.

«Ojalá esa herida te mate, desgraciado!»

Vivian ve a su esposo sangrando por un brazo y apenas se inmuta. Tal vez sería mejor que ese individuo dejara este mundo.

—Su esposo necesita ayuda avise al médico. —dice uno de los trabajadores del Demonio.

La mujer del Demonio envía a uno de los esclavos de su marido buscar al médico para que atienda a su marido.

—¡Rápido!

El muchacho hace caso de la esposa de su amo y se dirige a buscar al facultativo que no vive demasiado lejos de allí.

El médico se convirtió en un hombre rico cuando uno de sus pacientes, un millonario, dicen que excéntrico, le donó toda su inmensa fortuna como agradecimiento por sus años de lealtad y cuidados. Aquel era un buen y agradecido hombre al que el doctor aún recuerda con una sonrisa en los labios y a quien tomó gran cariño.

El esclavo no tarda en llegar a casa del médico, un tipo que no odia a la gente por el color de la piel, ni por su condición social y cuando el hombre de piel oscura le cuenta lo sucedido, el médico se dirige a su habitación a tomar su material.

—Puedes pasar y esperar dentro. —le dice el médico al esclavo.

No obstante, hace mucho tiempo, el hombre fue pobre, pero con sacrificio y trabajando mucho logró hacerse un nombre como un gran médico. Pagó sus estudios de medicina trabajando muy duro y se quemó las pestañas estudiando.

La gente de la alta sociedad se dio cuenta que era gran profesional y comenzaron a llamarle para que los atendiera. Entre ellos el buen hombre que luego le dejó toda su herencia al morir ya que no tenía familia en el mundo y además le estaba muy agradecido.

Cuando el médico prepara su material para atender al Demonio mira los instrumentos médicos que va a usar y sonríe. Los introduce en el maletín, lo cierra y baja las escaleras que le llevan al primer piso. Luego se va acompañado por el esclavo.

Marion y Stefanie son atendidas por las esclavas con delicadeza. Las muchachas se desmayaron en cuanto llegaron. Las jóvenes trabajadoras saben que las muchachas son buenas personas.

Los hermanos Jackson que están en la cabaña de al lado se enteran que las chicas están allí y acuden a verlas aunque sus condiciones físicas no son muy buenas y a pesar de los consejos de algunos esclavos de permanecer descansando.

—Estamos bien. —dice Jeremiah.

—Ahora ellas son más importantes. Su padre es un diablo. —responde Michael.

Los dos hermanos acuden a ver a las hijas de Vivian y se alarman al verlas sin conocimiento. Los dos se acercan a las hermanas, se sientan en los camastros y las miran compadecidos.
Saben que lo que van a hacer no está bien y que si alguien, algún trabajador de Jake, los ve pueden meterse en problemas, pero es algo que no pueden evitar. Michael y Jeremiah acercan sus manos a los rostros de las dos jóvenes y los acarician con ternura. Jeremiah acaricia el rostro de Marion y Michael el de Stefanie aunque ellas no se percatan de ello.

Algunos esclavos presencian la escena y comienzan a darse cuenta cuenta de algo que quizá para los hermanos pase desapercibido. Eso es peligroso. Muy peligroso.

Los trabajadores del esclavista comienzan a ponerse nerviosos al ver acercarse a alguien y después de comentar algo a los Jackson estos deciden salir de allí para no crear problemas a Marion y Stefanie.

Minutos después la madre de las hermanas entra en la humilde casa en la que viven los esclavos que cuidan de sus hijas y al ver a las muchachas en semejante estado y sin conocimiento siente como sus ojos se llenan de lágrimas.

A priori puede parecer que es una mujer fría con sus vástagas pero es su manera de protegerlas. Las chicas tienen un gran corazón y cierta rebeldía y eso es algo que su esposo no tolera. La dama solo trata de evitar que su marido castigue a sus propias hijas como castiga a todo el mundo. Con violencia.

El médico llega a atender a Jake y pide que le dejen a solas con el dueño de la plantación, no sin antes pedir una botella de alcohol para que el paciente beba y no sienta dolor o al menos, el menor dolor posible. Pero el Demonio se niega. Él es demasiado hombre para eso.

—Los verdaderos hombres aguantan el dolor.

El profesional sonríe saca sus instrumentos médicos y todo lo necesario para extraer la bala. El doctor procede a extraer la bala del interior de la piel y causa daño a Jake que se queja de dolor

—¡Haz las cosas bien, maldito! —dice el opresor.

—Aguante el dolor como el verdadero hombre que dice ser. —responde el hombre mirando al dueño de todo aquello sin que este se dé cuenta.

El médico saca la bala del interior del cuerpo del endemoniado individuo con ayuda de un instrumento especial para ello y luego da unos puntos de sutura a la herida con aguja e hilo. El hombre mira fijamente a Jake sin decir nada con una mueca de repugnancia en su rostro y un brillo de odio en su mirada.

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